Según comenta el periódico italiano “La Stampa” el magnate mejicano Carlos Slim –bueno, de hecho ha sido su hijo- ha comprado por un dólar (1$, sí) el quipo Honda F1 Racing Team. Eso sí, a pesar de lo económico de la “compra”, el nuevo propietario deberá hacerse cargo de las deudas, nóminas, contratos de los pilotos, costes de la fábrica ubicada en Gran Bretaña y de un largo etcétera aún no valorado.
Honda, oficialmente, ha puesto a la venta su equipo de F1. La multinacional japonesa, al parecer, no tiene ningún interés en seguir invirtiendo durante el próximo año en un equipo que, desde su llegada a la F1, solo le ha reportado pérdidas, metiendo mucho dinero en un proyecto que prácticamente no le ha reportado ninguna recompensa, ni la más mínima satisfacción. Además, la situación económica mundial hace que hoy, el Presidente de Honda, comunicara oficialmente que Honda no estará presente en el próximo Mundial 2009.
Se que puede parecer presuntuoso atreverse a opinar o a citar nombres de pilotos españoles que puedan llegar en un futuro no muy lejano (yo más bien diría bastante próximo), a la F1. Sobre el papel, son varios los que están peleando para poder hacer ese sueño realidad pero, en mi opinión (y aquí llega el atrevimiento), sólo uno está dando los pasos exactos y precisos para llegar con consistencia al Gran Circo. Con consistencia quiere decir llegar con bagaje, con muchas carreras internacionales a sus espaldas, con pódiums y con victorias en categorías dificilísimas en las que todos los que participan saben que cada domingo se juegan su futuro. Con consistencia quiere decir llegar a la F1 "sin pagar" y siendo requerido por un equipo de un cierto nivel que le pueda garantizar unos resultados.